Debes tener precaución estas fiestas patrias en las comidas  de perros y gatos.


Se nos acerca un 18 muy especial, quizás estemos algunos "guardados" o en pequeñas reuniones familiares, lo cual es sinónimo de asados y una variedad de platos y que por querer regalonearnos terminan incluso siendo degustados por nuestros felinos y/o perrunos. En este blog recopilé infografia y datos muy importantes a tener en consideración, cuáles son los alimentos prohibidos y cuáles son los permitidos para ellos y así evitar preocupaciones y pasar unas lindas y especiales fiestas.

Si quieres incluir a tu mascota en las celebraciones de estas fiestas, en Numen Emporio encontrarás golosinas formuladas especialmente como nuestro pack dieciocheno, una torta Chilena o empanadas especialmente preparadas para ellos.



Las empanadas de humanos son alimentos prohibidos para las mascotas, la cebolla es muy tóxica para perros y gatos. Su toxicidad depende del tamaño de la mascota, es decir, entre más grande sea, mayor cantidad de cebolla debe consumir para producir la toxicidad. La peligrosidad de este alimento se atribuye a una sustancia llamada tiosulfato, la que puede desencadenar anemia hemolítica, es decir que los glóbulos rojos de la sangre de la mascota se destruyen, produciendo anemia. Los signos incluyen dificultad para respirar, vómitos, diarrea y orina pigmentada.

Así mismo, los huesos de pollo o de chuletas, son algunos de los alimentos que los perros no pueden comer en estas fiestas. Muchas personas piensan que los huesos han sido una fuente de alimentación tradicional para los perros, y que este alimento no tiene ningún riesgo, además de ser una buena fuente de calcio. Pero que los huesos hayan sido una fuente de alimento ancestral para los perros no es un argumento válido a su favor. Basta pensar en la alimentación que los humanos tenían en tiempos pasados y en la que tenemos ahora. El cambio en cuanto a higiene y control de enfermedades ha sido enorme. Con los perros ocurre lo mismo, y es que los huesos pueden llevar a nuestro perro a la muerte en cuestión de horas. Los huesos más frágiles, como los de pollo, cordero o cerdo, corren el riesgo de astillarse cuando nuestro perro los mastica. No es difícil imaginar lo que una astilla de hueso puede hacer en el sistema digestivo de nuestros perros y gatos, aunque en el caso de los gatos ellos son más selectivos con su comida, pero de igual forma hay que estar atentos. En el mejor de los casos la astilla clavada en el esófago o en el estómago será extraída por el veterinario mediante una operación. En el peor de los casos, si no actuamos rápidamente podríamos lamentar una tragedia aún peor.